miércoles, 19 de enero de 2011

Segunda mano







Entró en aquella tienda de segunda mano sólo a curiosear,sus amigos le habían dicho que se encontraban cosas muy interesantes pero él no se lo terminaba de creer.Quedaba bastante lejos de su casa,en el otro extremo de la ciudad y la pura casualidad lo llevó allí un mañana bastante lluviosa del mes de mayo.Le resultó muy agradable el orden de la tienda,nada más entrar el anfitrión pasillo indicaba las secciones con unos rótulos simples y alfabéticamente ordenados.Cualquier otra persona pasaría por alto el detalle pero no él que adoraba el orden.
Comenzó curioseando el primer sector:abalorios,abanicos,agendas,álbumes,atriles...

Pasó el segundo de refilón y se fue perdiendo en las zonas que más despertaban su curiosidad,allí había objetos de todo tipo, de uso doméstico,libros,muebles,ordenadores,impresoras,teléfonos y sobre todo ropa.
La R era sin duda la sección mas concurrida,ordenada también en abrigos,bufandas,blusas,cazadoras,chaquetas, así hasta las zamarras sin olvidar los trajes.La primera prenda de vestir que tuvo en su mano fue una americana que le gustó a primera vista,cuadros granate y rojo sobre un fondo gris,solapas discretas y unos bolsillos de "plastón" que diría su madre.Sintió una atracción tal con la chaqueta que continuó su recorrido con ella sobre el regazo,llegó al perchero de las zamarras y le volvió a pasar casi lo mismo,un impulso de probársela y un "clik"en su cerebro.Ahora acababa de unir la imagen y la ropa,la chaqueta y el hombre,la pelliza y su profesor.Como si de fotografías se tratase,recordó nitidamente su llegada al aula y la pericia con la que doblaba la americana y la posaba en el respaldo de la silla,la zamarra paseándose por los pasillos de madera en los fríos inviernos de instituto.Recordó al fin la excursión al Museo de Ciencias,en dónde la infranqueable barra de la entrada agarró con fuerza la chaqueta a su dueño y le rasgó el forro interior.
Agitado y nervioso sujetó la prenda por el revés y allí estaba la cicatriz en forma de siete cosida e intentando pasar desapercibida.
Don Ramiro,profesor de Matemáticas en su instituto,había sido sin duda el propietario de aquella ropa y ahora él el siguiente dueño.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Misterios da vida e da morte.

Tardei moito tempo en decatame de que tiña novo veciño,xa se sabe a rutina e os horarios infernais dan que as coincidencias sexan ocasionais.
Un día tendendo a roupa unha cortina voando libre ao vento chamou a miña atención.Nunca antes vira aquela ventá aberta,nin me fixara que había cortinas.Coa curiosidade que dan as cousas fóra do común asomeime pousando o meu crpo no antepeito da ventá,nesa postura estaba cando a cortina axudada por unha man deixou de correr polo patio.Pola tardiña cando xa tiña esquecido o incidente chamaron á porta sen facer uso do timbre,un peto pequeno seguido doutro máis musical.Deixei que se repetira ao tempo que me preguntaba quen chamaría dese xeito.Ao abrir,ante mín un home maior e ben vestido,deume a boa tarde nun acento descoñecido e gutural.Presentouse como o Sr.Plataz,cun z moi sonoro,díxome que era o novo inquilino do piso e que como me vira tan intrigada pasaba a presentarse.Todo o meu sangue subiu á présa polas miñas meixelas causasándome unha vergoña que me fixo explicarme tatexando:
-perdóeme,é que,que non sabía que "vivivira" ninguén.
O home que de certo pensaba que eu era idiota,soltoume:
-Algúen sempre vive e alguén sempre morre.
Ese día a nosa conversa rematou dese xeito tan filosófico e un ata logo por ambas partes.Tardei dous días en volvelo ver,foi na escaleira e despois de darnos os "bos días" díxome que lle gustaría convidarme a tomalo té.
Aínda que eu son máis de café que de té,aceptei e quedamos para a tarde,eran as seis cando chamei a súa porta.No momento xusto de entrar xa notei que o mundo que xiraba alí dentro era distinto.Un arrecendo a amorodos invadía todo,unha luz pouco intensa case non deixaba vernos as caras,un colorista santo alado penduraba da parede obsevándonos.Unha mesa redonda e pequena cuberta cun pano vermello era o centro do salón,enriba había unha morea de cunchas e pedriñas.Deixoume soa un momento e volveu cunha bandexa na que traía o té e dúas copiñas dun licor branco e transparente que ben podía ser caña.Empezou a falar contándome que era de Kiev,pero que casara cunha asturiana,"unha nena da guerra",por iso sabía falar tan ben español.Dábame moita mágoa saber tan pouco do seu país,así que empecei interesándome pola bandeira que había na parede.Azul e amarelo son dúas cores que casan ben,o mar e o sol,o ceo e a forza da vida.
O Sr.Plataz seguía falando,estábame a explicar que ao té engadíalle marmelada de amorodos ao xeito do seu país,que o licor era Nevodujal,unha especie de auga mel con vodka,e que o doce que me servía era un Priancki,un tipo de pan con xenxibre....
Eu fascinada con tanto agasallo e atención,probaba as especialidades ao tempo que o convidaba a unha merenda na miña casa.Deste xeito comenzamos a ve-las similitudes entre a gastronomía galega e súa.Uns e outros comemos moitas patacas,gustamos dos pratos de culler,do allo e incluso compartimos a empanada como prato das festas.Co segundo grolo de licor xa me sentín máis libre e entón pregunteille que eran aquelas pedras que tiña na mesa.A resposta non puido ser menos esperada,tiña poderes especiais para cambialo futuro,para encauzalo ao gusto do interesado.Eu non me puiden mostrar máis escéptica,a miña cara era o reflexo da miña incredulidade.El non se puido mostrar menos molesto,así que directamente retoume:
-Si non me cres,pensa nun desexo para o teu futuro e a través das pedras que toques intentarei que se cumpra.Iso sí,non pode ser un desexo material,nin podes dicirmo.
Á miña mente viñan todo tipo de imaxes,pero so conseguín tramitar unha orde ao meu cerebro,intentaba cambiala pero volvía.As pedras na miña man transmitían a friaxe do meu pensamento para trocarse mornas polos nervios.Soltéinas na mesa e unha pequeniña quedou no medio rodeada polas demáis.
-Desexo concedido,dixo o Sr.Plataz.
Ao día de hoxe aínda non sei si crer ou non porque o desexo que acudiu á miña mente foi non morrer soa.Desexo e espero tarde moito tempo en cumprise ou deixarse de cumprir.

martes, 1 de septiembre de 2009

Su mundo.


Apenas salía de su habitación,realmente estaba siempre allí,allí en su casa.
Tejado de rojas tejas y puerta acristalada,ventanales con galerías y una hermosa chimenea que nunca humeaba.En la puerta principal un pequeño seto de magníficas hortensias violetas hacía juego con las macetas lavanda.Un banco de madera con apoya pies y una mecedora daban el toque plácido a la entrada.Salón comedor y cocina en la planta baja abrían paso a un majestuoso pasillo engalanado con alfombras a medida,al fondo un aseo pequeño de estilo inglés.La escalera aparentaba mármol de Carrara y el pasamanos hierro forjado,todo era casi real.La planta de arriba se podía ver mucho mejor,grandes habitaciones con baño,galería y hasta una biblioteca.
En la biblioteca era dónde estaba Él sentado,con un pequeño gato a sus pies.Ella que subió las escaleras ayudada por su mano,entró cantando y diciendo en voz muy alta:
-Está el desayuno,venga que bajamos!
Lo cogió con su otra mano y juntitos bajaron,moviendo delicadamente las articulaciones acabaron sentados los dos en la pequeña y coqueta mesa de cocina.La vajilla Royal Albert sobre un mal cortado mantel de encaje.Tomaron café con leche y unos panecillos que por el color podían ser de chocolate.
-Qué buen día hace!,vamos a aprovechar el sol y después hacemos la comida,-decía Ella.
Al terminar estaban sentados en la entrada,Él en la mecedora y Ella en el banco.

La tranquilidad de la escena se vio interrumpida por la enfermera que entró para anunciar una visita:
-Almudena, viene tu hermana a verte,creo que te trae un regalo!
La hermana entró y después de besarla le dijo:
-Te traigo un montón de cosas nuevas.
Mientras la besaba y atendía,la hermana no paraba de preguntar cómo seguía,qué había dicho últimamente el médico,si continuaba tan obsesionada con la casita....
Eso sí todo se lo preguntaba a la enfermera.Ella en su mundo se puso contenta y hasta parecía que gritase con la alegría,estaba enferma pero intuía que si le traían algo,ese algo casi seguro que sería para su preciosa casa.Así que levantó el tejado y movió el reloj,la mesa del comedor y apartó las plantas para hacer sitio.
La hermana de Almudena le traía un par de sillas pintaditas a mano con sus cojines a juego,un perrito,una sartén,un aparador,trocitos de telas,otra televisión y hasta un paragüero,todo de miniatura.
Ella se dio la vuelta,ahora sí que tenía mucho que hacer, colocarlo todo,volver a su banco y hasta hacer la comida.

miércoles, 22 de julio de 2009

Doña Carmen.


Acompañar a Carmen al médico es toda una experiencia de infraestructura.Dos días antes comienzan los preparativos,pedir vez en la peluquería,revisar la ropa interior,buscar los últimos informes............
El día de la cita se baña,revisa las uñas de los pies y se viste casi como si fuese a una boda.De poco sirve que le expliquemos que los informes no hay necesidad de llevarlos,que ya los tiene el médico,ella te suelta: si los tengo yo,no los puede tener él.De mucho menos decirle que no tiene porque estrenar ropa interior,que la que tiene en uso está de lo más presentable,además que él no se la va a ver,que recuerde que cuando la examina sólo está tapada con una sábana.Ella en sus trece,faja nueva y combinación a juego.
La tarde anterior al día en cuestión te llama para recordarte la hora de recogida y te lía cambiándole la hora a la cita.
-Carmen,si me habías dicho que era a las seis.
-pues,no sé!Creo que a las cinco,tú ven a menos cuarto,además mejor que esperemos nosotras y no él.
Mejor no discutir,a la hora acordada la recojo y por el camino ella muy suya va repasando mental y oralmente las preguntas que le va a hacer al médico.No está lo que se dice enferma,los achaques típicos de los setenta pero como ella dice:Sé lo que me pasa,lo que quiero es que no me pase.
Al llegar a la consulta nos encontramos con la sorpresa de que tenía médico nuevo,Don Carlos su "matasanos" de cabecera de toda la vida estaba enfermo. Ante semejante "contrariedad"de poco sirvió quitarle importancia,ella ya estaba en guardia cuando la enfermera pronunció su nombre y entramos.Nos sentamos frente al médico que resultó ser un hombre joven,muy joven y que sin levantar la vista del informe y sin mirarla a la cara,ordenó:
-Pasa a la camilla y te desvistes.
Carmen se quitó la ropa y con una expresión que sólo yo y algún otro valiente conoce se sentó,aún no se quitara los zapatos cuando el médico entró diciendo:
-Carmen, veo el la analítica que estás un poco anémica,comes bien?
Carmen sólo dijo:
-Bueno,depende,casi siempre poco,aunque ceno mejor,verás "neniño",intento comer carne pero me sienta mejor el pescado.
Al hombre le cambió el semblante y ante nuestro deconcierto se atrevió a decir:
-Carmen,los médicos estudiamos durante años una carrera y nos gusta que nos llamen doctor,yo soy el Doctor &&&&.
Carmen que de reflejos intelectuales está que se sale le respondió:
-Doctor &&&&.tengo setenta y tres años,soy viuda y durante años crié a mis cuatro hijos,tengo nietos de su edad y me gusta que me llame Doña Carmen.
Acto seguido se levantó,se vistió.me cogió del brazo y salimos de allí sin ni siquiera dar las "buenas tardes" a la atónita enfermera.
Si en la sala contigua estuviese el famoso Doctor House,también se lo hubiese merendado.

martes, 26 de mayo de 2009

Un xeito de aprender.


Sara Ming é unha nena que chegou da China,da mesma China que fabrica monequiños de Ping e Pong,da que engaiola paxaros para vendelos nas tendas de "todo a cen".
Veu para Galicia con so dous anos,delgada como un fieito pequeno e triste coma unha horta sen chuvia.Ao principio choraba por case todo e nin os seus novos pais nin a pediatra sabían a que se debía tanta tristura.Pasaron os días e pouco a pouco con moitos bicos e moita falta de sono dos seus pais parou de chorar.
A avoa faláballe a modiño,o avó cantáballe cancións das festas e a súa madriña arrincáballe risos cas cóxegas que lle facía na barriga.Medrou a nosa Sara como medran as rosas nos xardíns ben fertilizados,bicos e mimos a modo de esterco.
Pero Sariña non falaba,nin dicía-mamá-nin -papá.Probaron co mandarín estándar baixado directamente da rede e aínda así todo,nada.Xa non sabían que máis facer,a pediatra seguía a dicer que non había problema,que xa racharía a falar,que a nena necesitaba escoitar e escoitar,que xa sairían os froitos.
A receita foi cumprida porque todo o día a Sara falábanlle,cantábanlle,non so a súa familia,tamén os veciños,nas tendas da vila,na farmacia.....
A ver cando saía o froito porque a semente as veces sobraba.
Iso foi o que pasou.Chegaron as festas do Patrón e Sara cos seus tres anos e o seu vestidiño amarelo corría arredor do palco da música.Tanto trouleou que cansadiña terminou no colo do seu pai adormecida.O grupo que amenizaba a verbena voltou do descanso e a música comenzou a soar.Como si dun resorte mecánico se tratara Sara brincou no colo cunha perguiza morrinenta para cantar ben alto:

A saia das Calolinas
ten un lasgarto pintado
cado Calolina baila
o lasgarto dalle ao rabo......

domingo, 5 de abril de 2009

Delirios primaverais.



Decía Picasso: "Pinto las cosas como las pienso,no cómo las veo".............................

Nada pasa dúas veces

nin un instante se repite

non existe ningún momento

nin único,nin corriente.

Non hai día seguinte

nin noite igual

nin amores parecidos

nin penas a moito durar.

Nada é dado

todo son débedas,

que pagarás por ti mesmo

o día que voltes á terra.

Entre o DEBE e o HABER

quero deixar os meus saldos

limpos,e sen números vermellos,

porque non hai comenzo

que non seña o fin de nada.

jueves, 26 de febrero de 2009

Carnaval y Cuaresma.



Entró en la fiesta siendo Jhon Travolta con el pelo domado por la brillantina y salió convertido en el triste Calimero. Las plataformas de "Tony Manero" lo hacían más alto y el look de "Danny Zucko"muy interesante.

Antes de salir de casa su cara tenía no sólo el reflejo pícaro de la edad,también una mirada bobalicona.Lo único que averiguó su madre del enigma que guardaba era que "Olivia"iba a la fiesta.Lo ayudó a peinarse,a subir muchísimo el pantalón a la cintura y le enseñó los trucos setenteros que recordaba.

-Pones la mano con la palma abierta en la cintura y das un giro.

-Lleva un peine en el bolsillo y cuando suene "Saturday Night Fever"te das un retoque en el pelo y después levantas la mano como si dibujases un círculo.

Todo risas.En el coche muchas más.No paraba de hablar,pronunció el nombre real de "Olivia"por lo menos diez veces.

Mientras la mamá de "Tony Manero" hacía la compra y tiempo para recogerlo sonreía pensando en lo guapo que estaría bailando.Toda la semana practicando pasos y compases habían hecho de él un bailarín de lo más pasable.A las nueve acababa la fiesta y diez minutos después estaban juntos en el coche de vuelta a casa.

Todo silencio,silencio y mala cara.Preguntas de madre sin respuesta.Monólogo maternal con aires de detective privado fueron el detonante para que "Tony"llorando dijese:

Olivia no bailó conmigo,me dijo que él que le gustaba era Manuel...................

miércoles, 11 de febrero de 2009

Trasteo.


Como no podía ser de otra manera y aunque tarde aquí va el neme del "trasteo".La idea partió del blog de L&Mhttp://oblodelm.blogspot.com/,donde se pueden ver las bases y los productos sorteados.
Este neme cuenta con la colaboración de Suso Lista http://Susolista.blogspot.com/ ,percebeiro y amigo.Sortearemos entre los dos unos percebes y nos comprometemos a hacérselos saborear al afortunado,eso sí después del sorteo habrá que concertar un día para la entrega,los percebes del Roncudo están sujetos a las rocas y a los caprichos del mar,por eso son únicos...................
El sabor del percebe es como el de un pedacito de mar,salado y poderoso,el mejor del mundo es el del Roncudo,en Corme.Yo de niña comía percebes,de esos "como puños",llegaban a mi casa viajando en autobús,en unas bolsas amarillas de red que en su origen habían contenido limones,reciclaje puro.
Desde casa íbamos a la estación de autobuses a recogerlos y el conductor de la ruta nos los entregaba cumpliendo el encargo de mi tía. Al llegar a casa el día se volvía festivo y una gran pota roja en el fuego se abría para cocerlos,hervirlos mejor dicho.Mi padre y mi madre en esto no estaban de acuerdo,él uno decía: "xa están" y ella replicaba: "fáltalles un pouco".Tampoco en el laurel,él "o laureiro para os romanos" y ella "Cunqueiro dí que sí".La discusión se zanjaba con la famosa frase de mi padre "agora vai saber máis o fillo do boticario que o de Lela de Ignacio".
A veces en el agua de cocerlos mi padre echaba unas patatas y nos contaba la historia de la cocina fusión del mar y la tierra.La historia de la huerta y el mar,historia de verdadera supervivencia que contaré otro día.
Otras veces íbamos a Corme y nos los traíamos con nosotros en el coche,venían a mi lado en una gran tina de plástico en el asiento de atrás.El aroma que quedaba después era mágico,como si nuestro Seat 600 fuese un barco navegando.Yo casi siempre traía las manos dentro de la tina y de vez en cuando aspiraba su olor y degustaba mis dedos.Por el camino de vuelta pasábamos por Cospindo,allí no sé muy bien porqué mi padre ejercía un ritual del que yo era su cómplice; abríamos la ventanilla y un escupitajo nuestro se quedaba en la carretera, el mio sabía a mar.

jueves, 15 de enero de 2009

La memoria del tacto.




La memoria se puede activar a través de distintos mecanismos,diferentes sentidos y para María uno de los más sorprendentes es el tacto.
En el preciso instante en el que la mano de Maruja acarició las suyas,un clic se encendió en su cerebro para situarla al segundo en su niñez. María reconocía su cara,sus vivos ojos azules e incluso sus finos labios sonrientes,pero no reconocía sus manos.
Habían pasado muchos años desde que aquellas manos fuertes y las suyas infantiles colocaban cebollas en cajas,desgranaban maíz o quitaban los ojos a las patatas para plantar.


-Os birlos nesta caixa,e os carozos na cesta.
-As cebolas greladas para nós e as bonitas para o tratante.
-Debulla ben que aí van grans.


Los veranos en aquella casa eran de cine,por la mañana Maruja estaba ocupada en sus tareas y María se las pasaba a sus anchas,descalza por el prado de enfrente a la casa se encharcaba los pies y cazaba ranas y lagartijas que acababan siendo sus prisioneras del verano .En el gallinero se lo pasaba “pipa”, confiaban en ella para recoger los huevos,darles el maíz y la verdura que antes había recogido en la huerta .Lo que no sabían era que esa tarea le llevaba más de la cuenta porque se entretenía asustándolas,aún recordaba cuando Maruja estaba preocupada porque eran las fiestas del patrón y los huevos escaseaban. Las tardes eran lo mejor,si había que ir al monte las acompañaba Pepe,ellas dos sentadas en el carro y el “Rubio”tirando;al llegar ,entre los pinos y los eucaliptos sentadita en su arpillera de saco María merendaba y ellos llenaban el carro de tojos y maleza para los animales.


-Estrume,isto é para as cortes,María.


En el camino de vuelta la fiesta estaba servida,cuesta abajo y el carro hasta los topes,el caballo se dejaba llevar por la inercia y pasaba del trote al galope ligero. Pepe le gritaba a Rubio y Maruja se contagiaba de las risas de María.


-Xo,mala besta,a modo,que botas todo fóra,desgraciado!!!!


Si no había que ir al monte subíamos al desván,allí entre cebollas colocadas en hilera y los ajos colgados para trenzar María contaba cuentos de miedo y Maruja fingía pasarlo mal. Cuando bajábamos para cenar lo primero que hacía era ir al lavadero de fuera de la casa y con un cepillo que a María le parecía atrezo de uno de sus cuentos se frotaba las manos. Un chorro marrón intentaba pasar desapercibido por la piedra del pilón pero no lo conseguía. Toda la tierra del día se iba pero quedaba la de otros tantos días,tierra que se había depositado en su piel formando parte de sus huellas. Con las manos secas y la sonrisa puesta las dos entraban en la cocina,ponían la mesa,hacían la cena....
Manos ásperas al tacto,esbeltas,huesudas y duras pero llenas de vida. Manos que María no reconoció en las que tiene ahora Maruja jubilada de su vida laboral veinticinco años después.

lunes, 15 de diciembre de 2008

"Hoy como ayer"



A principios del curso del 86 aún no tenía 17 años y se llamaba Teté. No sé si era su madurez o la ausencia de chicos en un instituto femenino pero quiso la suerte que se enamorara de un profesor.


“El de filosofía”, pasó a ser Javier en su boca y no paraba ni un momento de hablar de él. En clase se quedaba ensimismada escuchando su voz,no porque Platón y Aristóteles con sus nociones de la verdad le descubrieran nada,era sólo una especie de trance,de abstracción total. Pasaban los días y Teté más pesadamente enamorada y las clases de filosofía más plomizas en sentido literal.
Un día de pronto sucedió algo que me hizo pensar que aquel amor era correspondido,en plena clase sobre Ortega y Gasset,con la perspectiva como tema de debate,se desató entre ambos un diálogo que los enaltecía mutuamente. Sus miradas ceremoniales y atención mutua excluían a todas las demás,eran dos seres que no veían el resto de mundo. Terminó siendo la clase más práctica que tuve en toda mi vida,la razón vital opuesta a la razón pura,ellos eran ellos y sus circunstancias.
Teté no cabía en el pupitre, al acabar la clase y como la digna adolescente que era exclamó:me quiere!!!.
La verdad es que se armó un revuelo de lo más curioso,la tutora de turno se vio inmersa en un mar de rumores y como buena protectora del bien común se lo comentó a los padres de Teté. Veinte años de diferencia de edad eran algo así como el templo del morbo para ellos,ya podía ser una la niña tonta y enamoradiza pero el otro era el diablo en persona. Veinte años hace veinte años eran mucho más que dos décadas. Una a una sus amigas fuimos llamadas por el jefe de estudios para averiguar lo que supiésemos. Una a una como amigas leales y fieles discípulas del profesor contestábamos: -sólo sé que nos sé nada-. En realidad no había pasado otra cosa que aquello,que era nada y todo a la vez.
Nunca “todo” y “nada” tuvieron tanto que ver. Nunca “todo” fue tan indefinido y “nada” tan imposible de definir.
Teté con sus tíos a Zaragoza y Javier pasando desapercibido después de la frustrada cacería. Para ella fue algo a sí como su primer amor y para él su derrota.....


Los años fueron pasando,Teté volvió casada aunque sin aquella mirada ensimismada que yo le había visto tantas veces. Perdimos el contacto hasta hace poco en que me la encontré en una cafetería al salir del baño,dos besos y risas y otra vez aquellos ojos de trance total. Me puso al día en poco menos de cinco minutos,un resumen breve del tiempo perdido en el que se había divorciado y retomado otra relación.
Me miró burlona y alzando la vista señaló a la mesa del fondo; enmarcado por un mural mágico del gran Lugrís estaba Javier, que a pesar del tiempo y las canas seguía siendo “el de filosofía”.
En aquel momento comprendí que ahora sí que veinte años no son nada.

martes, 25 de noviembre de 2008

Gente corriente.




Al jubilarse quiso poner un banco de madera delante de su casa. Sorteó los permisos municipales alegando que si encima de su puerta había una parra y que él debía cortarla y mantener limpia la acera,también pondría un banco y se ocuparía de conservarlo.
Debido a su mala fama de pesado y obsesivo la licencia municipal llegó en tiempo récord.
Empezó a formar parte del paisaje verlo todos los días allí sentado .Su casa al lado de la iglesia de San Xulián era testigo de todos los entierros,bodas,bautizos y funerales y él el cronista de la zona. Su hablar pausado y su afán tertuliano hicieron cambiar el recorrido a más de uno,si pasabas en coche saludos y punto,pero ay si ibas caminando,tenías que pararte y entender que de quince minutos de charla no te libraba nadie.
Manuel no criticaba,era de esas personas a las que todo el mundo le parece bueno y si no lo era pues él buscaba el modo de que aparentase ser.
Fue marino y a los cuarenta y cinco años abandonó la profesión por la de transportista,se compró un camión y se dedicó a hacer portes por las cercanías.
Sada,Mera,Betanzos,Coruña eran el destino de sus viajes,su “Barreiros” la diana del maldecir de sus vecinos .De cincuenta por hora no pasaba su camión,no porque no fuese capaz, ni por los límites de velocidad aún sin imponer si no porque Manuel nunca llevaba prisa. En la parada el conductor del autobús gritaba:! Subid rápido que viene Manuel!... y el tropel de niños y mayores apuraba todo lo posible. El repartidor del pan era el que más sufría,porque al tener que hacer paradas constantes no se lo quitaba de encima .Empezaba a tocar el claxon como un loco cuando lo podía adelantar. Manuel impasible,cerraba la ventanilla y ponía la EJ41 ajeno a todo. Si llegaba tarde a un destino nadie se lo recriminaba ,el rollo filosófico que soltaba del espacio y el tiempo era peor de soportar.
La última vez que hablé con él comentamos una noticia del periódico en la que se decía que se había creado una empresa dedicada a escribir la biografía de personas corrientes. Le gustaba especialmente la sugerencia del periodista como regalo en esta Navidad,la pena me dijo, es que no tengo hijos.

El lunes pasé por delante de su casa,la tarde de otoño soleada,la parra aún con uvas,el banco ya vacío .Todo hizo que lo recordase y decidiera cumplir aquel deseo.

martes, 14 de octubre de 2008

CAUSA JUSTA.



En la sala del tanatorio, la sobrina muy digna recibía los pésames y los besos poniendo cara de ocasión. Era muy fácil ver que lo que sentía no era la pena que conllevaba la muerte de su tía, más bien la alegría disimulada de la suculenta herencia.

La última vez que se vieron fue un fin de semana de esos que las chicas de ciudad deciden venir a la aldea, el turismo rural en casa de la tía daba mucho caché en la oficina. No fue un encuentro muy agradable, la sobrina no paraba de quejarse, ni de preguntar porque Rosa vivía con ella. Maruja nunca había dado explicaciones y ahora tampoco.
Dos años pasaron desde aquel recibimiento con cocido y filloas, veinticuatro meses sin más contacto que alguna llamada telefónica.
Cuando el sábado Maruja se puso enferma y acompañada por sus vecinos acudió al hospital, nada parecía lo que fue. El médico les dijo que su situación era crítica, una insuficiencia respiratoria con ochenta años era cosa seria.Mientras Carmen le hacía compañía, Rosa fue a su casa con intención de localizar el teléfono de la sobrina. Abrió el taquillón de la entrada y sacó el listín, en la S de Susana no estaba, en la M de Madrid tampoco. Fue pasando de una en una las pestañas de las letras y no lo encontró, o bien lo tenía en la memoria o lo había perdido. Recordó que el hijo de otra vecina era su abogado y ni corta ni perezosa acudió a verlo.Le contó todo lo que pasaba a Antón y este lo que pudo a Rosa, él llamaría a la sobrina pero sólo si sucedía lo peor, era el encargo que tenía de Maruja.
Lo peor sucedió y a las tres de la mañana Maruja dejó de ser, Antón tomó las riendas de la situación, llamó a la sobrina y dispuso el entierro. Ya eran las tres de la tarde cuando llegó e interpretando su guión se sentó en primera línea .A decir verdad pocos la conocían, y los besos que recibía, acompañados de pena, eran más sinceros que su expresión. La tarde transcurrió con normalidad, sólo en el momento en el que Antón entró hubo un cambio en la escena, se sentó al lado de Susana para presentarse y citarla en la notaria para el día siguiente.

El entierro, como el de toda persona justa y querida, fue concurrido y triste, mecánico y sentido.
Susana acudió nerviosa a la cita que tenía con Antón, la mañana fue tensa con Rosa ya que le dijo que pensaba vender la casa y tendría que irse. Sentada en frente de Antón no se imaginaba nada de lo que iba a saber. Antón leyó el testamento en el que se especificaba que la casa era para Rosa y el usufructo de otra de alquiler también.Susana,más cabreada que otra cosa,gritaba que era ella la heredera directa,que su tía no tenía descendientes y que iba a impugnar el testamento.
Antón la dejó y sin prisa le fue explicando que su tía y Rosa eran pareja de hecho,que llevaban conviviendo treinta años,eran amigas,dormían juntas,discutían,se cuidaban y que los vacíos legales estaban llenos.

Maruja había acudido a él para que la justicia humana hiciese lo que no había hecho por ella “la justicia divina”:poner a cada uno en su sitio............

martes, 9 de septiembre de 2008

Historia de Móvil.


Llamó a su nieto para preguntarle qué significaba -Bandeja de Entrada Llena- ; siempre que tenía un problema con el móvil acudía a él.
Raúl le dijo que no tenía más que borrar los mensajes y paso a paso le explicó lo que tenía que hacer .María buscó las gafas y se acomodó debajo de la lámpara del salón, empezó por el primero y fue borrando; se reía de lo sencillo que era eliminar. Se puso nerviosa y triste cuando llegó al número 29,un mensaje de Javier, su hijo fallecido el año pasado .No era capaz de eliminarlo ,cuando pasaba del primer paso al siguiente ,la inquietante pregunta ¿desea eliminar el mensaje 29?,su dedo era el que respondía No.
Se acordó que Javier tenía grabado un mensaje de “bienvenida” en su buzón de voz, y sin pensarlo mucho buscó el número en la agenda y pulsó la tecla verde.
A los tres tonos una voz le contestó al otro lado, se quedó paralizada y muda hasta que de su garganta brotó un susurro:
-J A V I E R ?
Al otro lado una voz amable y joven le respondió que se había equivocado, preguntándole con qué número quería hablar .María que no recordaba números y que necesitaba desahogarse le contó toda la historia de Javier y que sólo había llamado para volver a oír su voz.
Tocado por la historia la amable voz supo estar a la altura y consoló a María como si fuese su propia abuela. Le dijo que ahora este era su número pero que cuando quisiese hablar allí estaba él.
Llevan un tiempo de charlas telefónicas, fue ella quien llamó las primeras veces y se estableció entre ellos una fluida y tierna relación .De penas a anécdotas cotidianas, de necesidad de ser oída a abuela preocupada. Ninguno de los dos podía contar esta historia, a ella le dirían sobre todo su nuera psicóloga aficionada, que estaba loca o algo así y a él que tuviese cuidado con las alucinaciones de la tercera edad, pero les daba igual.
Cuando ayer sonó el móvil de María y en la pantalla decía –Javier Llamada Entrante-supo que era el momento de preguntarle a su otro “nieto” cómo se cambiaba un nombre en la Agenda……………..

miércoles, 6 de agosto de 2008

Iniciativa.



A todo el mundo le gustan los homenajes, cuando el reconocimiento llega, la satisfacción viene implícita, a todo el mundo menos a Oliva.

Por la mañana una llamada de la asociación de vecinos, la puso al corriente del acontecimiento. Reunida la directiva y los vocales habían decidido por unanimidad otorgarle el galardón de “mujer con iniciativa”, una cena en su honor, una nota en la prensa local y un reloj formarían parte de los festejos.
Pasó toda la mañana nerviosa, que ella recordara el año anterior había sido una maestra, el otro Amparo que fue comadrona del hospital, pero ella, qué había hecho ella.
Se preparó el segundo café del día sin poderse quitar el tema de la cabeza, recordaba el día en que se quedara viuda, los meses siguientes de pena y soledad, el alejamiento de los amigos, el aburrimiento y el afán de supervivencia que la mantuvo viva.
Casi se atraganta con la risa recordando el día que entró por primera vez en la asociación, viejos y viejos por todas partes. Una mesa con una partida de cartas, otra con parchís y sofás repletos de señoras, el punto y la prensa rosa por toda diversión.
No era eso lo que quería, pero tampoco iba a pasarse sola todas las tardes.
La idea de las excursiones le salió a lo tonto, una socia trajo a una amiga de otro pueblo y ésta al marcharse los invitó a conocerlo .El entusiasmo fue general pero nadie sabía por donde empezar, nadie menos Oliva. Con sus cincuenta y cinco jóvenes años, se plantó en la estación de autobuses y con el status de viuda de conductor se fue a hablar con el dueño de la empresa. Casi les salió gratis, por 12 euros, viajaron y comieron en un área de servicio, todos estaban felices, un día en Ribadeo “valía o seu”.A la vuelta ya se hicieron sugerencias de viajes y dejaban todo en mano de Oliva.
Con entusiasmo y una pequeña apelación a la aburrida vida de los mayores consiguió una subvención del ayuntamiento, el patrocinio de los hosteleros del pueblo y hasta rifas gratis cedidas por el banco. Comenzaron los viajes: Cudillero, Las Médulas, Segovia con asado incluido en “Casa Duque”, Salamanca con premio a quién encontró la rana, Lisboa, Oporto, Extremadura, Barcelona, La costa azul….
Como todo el mundo se quería apuntar a sus viajes la asociación creció en número de socios y hubo más de un viaje en el que salían dos autobuses. El problema de conciencia no era ni más ni menos que ese, su debilidad por los conductores de autobús.

Mientras ponía la taza en el fregadero, recordó el viaje a Segovia, allí cerca del Acueducto con la noche por tapadera sedujo a su primera víctima. Agustín un hombre robusto y rudo de trato, que se mostraba nervioso al principio le proporcionó el primer orgasmo desde su viudez. El segundo, que ya ni recordaba el nombre, era un hombre alegre que se pasó todo el viaje coqueteando con ella, la noche en Lisboa era cálida, La Plaza del Comercio el aparcamiento del autobús y este mismo el lecho pasional furtivo elegido por ella. Un magnífico pastel de nata comprado en Santa Justa fue comido sobre su propio cuerpo. Era un muy buen recuerdo a no ser porque casi los pillan. No sabía si era el tercero o el cuarto viaje, aquel en el que condujo a su presa a la playa y allí en La Barceloneta, con la espalda pegada al muro de piedra, la falda caída sobre la arena y la brisa marina acariciándole los pechos gimió gritando de placer.

Se estaba poniendo nerviosa con tanto recuerdo, tendría que aceptar el homenaje sin sentimiento de culpa,-mujer con iniciativa-era un calificativo que bien pensado le venía muy pero que muy bien.

viernes, 18 de julio de 2008

Volver....




Esta historia de amor comenzó en una mañana de verano, una mañana soleada y de cielos limpios. Los protagonistas un niño y una niña de apenas catorce años que vivían en el mismo pueblo, tenían los mismos conocidos e incluso compartían parientes.

Teresa y Pedro inventaban juegos, se repartían el pan con chocolate cuando lo había y también los primeros besos. El largo verano consolidó su amor y los hizo inseparables en todo el invierno. En la primavera siguiente la crueldad de emigración jugó su baza y Pedro se fue con su familia a Venezuela. Teresa se quedó a este lado del Atlántico con la única ilusión que esperar al cartero.
Todos los lunes la amable mano de Alfredo depositaba la ansiada carta en su casa, cuando el retraso en el reparto coincidía con la salida de la escuela Alfredo la avisaba de que ya tenía la carta en casa. En ese momento las piernas de Teresa dejaban de caminar y volaban cuesta abajo, su corazón galopaba y entraba en su casa con la cara ardiente.
Carta va y carta viene pasó la adolescencia de ambos, llamada de aquí y llamada de allá la primera juventud, Teresa le contaba todo y Pedro sólo se guardaba algún secreto y más de una inquietud. Se creo entre ambos una amistad irrompible, una fuerza misteriosa.
En 1960 se casaron, una boda por poderes. Ella acudió al altar sin novio pero con la misma ilusión que el resto de las novias. A los tres días emprendió el viaje a Venezuela; Barquisimeto- Estado Lara era su destino.

Teresa sólo vivió un mes en su nueva casa, sólo vivió en pareja treinta días. Su vuelta fue la comidilla de todo un pueblo, las especulaciones y apuestas iban y volvían sin respuesta certera, el enigma formó parte de la memoria colectiva durante décadas, todos hablaron y Teresa guardó silencio.
Su vida continuó con más pena que gloria, cuidando padres primero y sobrinos después. Noches de ganchillo y tardes de parchís la ayudaban en su rutina cuando se quedó sola, hasta que supo hace un mes que Pedro volvía.
La noticia no la cogió por sorpresa, más de un vecino también retornado se lo había hecho saber, lo que ya no se imaginaba era que viniese para una residencia de ancianos.
Sabiendo que él no acudiría a visitarla, decidida y calmada acudió a su encuentro, al salir por la puerta de casa el espejo de la entrada le dio la fuerza necesaria que necesitaba. Nada más verse los dos lloraron, las caras que recordaban el uno del otro eran diferentes, pero los ojos y la expresión la misma. En dos tardes se pusieron al día de sus respectivas vidas, él había enterrado a su compañero el año anterior, vendido todos sus bienes y deseaba morir en su tierra. Ella seguía sola, había tardado en aceptar la realidad y en comprender lo que realmente pasara. Le confesó que había llegado a creerse poco atractiva, poco femenina y el gran alivio que sintió cuando lo entendió de verdad.
Sin mucho más le propuso que fuese a vivir con ella, que los dos estaban solos y tristes y la compañía haría todo más llevadero. Pedro aceptó y cuando le dice a Teresa que es la mujer de su vida, ella sonríe porque sabe que él dice la verdad.

jueves, 3 de julio de 2008

Señoras.


No es extranjera,es más cuando le preguntan sonríe y con voz de caramelo contesta: "del país".Le gusta mucho esa expresión,-como los buenos quesos y el buen vino-añade a modo de "coletilla".
Su negocio está situado en un bajo al que preceden unos soportales de arco romano que le dan categoría,desde fuera nada se ve,la puerta y la cristalera se protegen del frío y del sol por unas suntuosas cortinas.A eso de las ocho de la tarde un neón intermitente indica a los clientes la apertura.Un hombre alto y fuerte se sitúa de espaldas a la entrada decidiendo quién entra y quién no.
Todo el barrio estaba revolucionado,las señoras de toda la vida inquietas y en guardia,los señores curiosos y callados por lo que pudiese pasar.Los más contentos los comerciantes. Pepe,el del ultramarinos,surtía de bebidas y comida.Marina, que tiene una tienda de ropa,nunca vio sus probadores con tanta cola,y Mercedes,que regentaba la joyería ,adornaba al mismo tiempo cuello y manos de sus nuevas clientes.
Ángela, la propietaria del "Paradise",instauró una norma para la gente del barrio rechazando clientes con responsabilidades familiares y así la parte contraria se veía aliviada.
Todo iba bien.Todo siguió bien.............
Un amanecer de verano a las cinco de la mañana,Ángela cerraba su local como todos los días,hacía calor,demasiado calor.Le encantaba ese momento en que se confundía el nuevo día para unos y el final de la jornada para ellas.Las ventanas abiertas del edificio de enfrente dejaron escapar unos gritos llamando su atención.Dirigió la vista al punto exacto en donde una voz sonaba violentando la paz del amanecer.El ruido de un portazo cambió su punto de mira, y al mismo tiempo que en otras ventanas aparecían cabezas ,en el portal apareció corriendo una mujer.
Cojeaba y sangraba,la cara amoratada y en el silencio de sus ojos lloraba.
Ángela y las demás chicas que habían salido en manada,reaccionaron en cadena.Una la agarró fuerte de la mano,otra la empujó al interior del local,mientras Ángela con el aplomo que da el miedo y la seguridad de su portero,le plantó cara al agresor.No habían pasado diez minutos y la policía estaba allí.
Se lo llevaron detenido mientras que las cabezas más "respetables"pero mucho menos solidarias, iban desapareciendo de las ventanas terminado el espectáculo.

miércoles, 18 de junio de 2008

Conxuro



Coa mesma naturalidade que algúns de nós pediríamos que nós tocase unha lotería, ter boa saúde ou así, Mariña simplemente dixo: Quero un amante.

A meiga que atendía estas peticións non estaba preparada para tal encargo pero faría o posible .Consultou as súas devanceiras e estas dixéronlle que non era tan complicado, as mulleres levaban toda a vida pedindo o mesmo, chamárano como o chamaran. Paixón, amor e dedicación ían unidas na definición.
Ao ser ela unha meiga destes tempos fixo co consello o mesmo que calquera de nós, colleu o que lle parecía ben e rexeitou o resto. Tiña que admitir que lle sorprendía bastante que non lle pedira un noivo ou un marido,inda que por outra banda gustáballe o encanto e connotacións da palabra amante. Ela era unha fada ,unha bruxa boa que gustaba do prohibido. Lembraba cando as mulleres pedían un home, aquelas cantigas das romarías –“San Antonio bendito, dádeme un home, inda que me mate inda que me esfole-“. Por sorte como os santos as veces non cumplían, cando lle viña un encargo deses facíase a xorda. Non facía tanto tempo de todo aquelo , ou sí o facía porque ela levaba de meiga dende que o mundo é mundo. Reíuse coma unha tola cando acordou un aquelarre no que lle contaron o qué era a liberación femenina.

Todo o conxuro tiña que estar listo para a noite de San.Xoán, así que entre unhas cousas e outras tiña que darse présa .Escribiu no seu caderno os ingredientes necesarios para o ritual, as instruccións que tiña que seguer a demandante e memorizou as palabras que ela mesma debía decir no intre mesmo do conxuro .Debíalle explicar con moito coidado a importancia deste punto a súa benefactora, de non estaren sincronizadas as dúas o sortilexio carecería de valor, pero para eso estaban os móbiles. Unha semana antes citoúna as dez da noite nas fragas do Eume, Mariña aínda que intentaba disimular estaba nerviosa, alí diante dunha fogueira pequena e alumeante estaba o seu futuro..A meiga que para eso é sabichona de máis deulle unha infusión de loureiro romano, papoula e romeo .Beberon e deu comenzo o pacto co demo. A meiga espíuse e untóuse cunha manteiga olorosa que recendía a laranxeira, ordenoulle a Mariña que imaxinara ao seu amante, que lle dixera todo o que esperaba del.

Mariña pechou os ollos, ante ela un home cunha lingua que a bicaba na boca, nos peitos,nas coxas; rodeaba as súas mamilas convertíndoas en dous osos de cereixa.
Cas mans acarizouse, o seu dedo índice convertido en lingua dibuxaba ondas nas súas cadeiras, acariñaba o embigo e detíase sen présa na porta do seu sexo. Aquí o dedo maior axudaba ao índice e entre os dous acariciaban paseniño os labios da súa vulva. As meixelas acesas,os beizos húmidos e brilantes deixábanlle bastante claro á meiga o que Mariña quería.

Comenzou a instruíla nos preparativos: queimar un corazón de serpe,morder unha rama de carballo,mollar o pelo cunha mistura de estragón e lavanda, e por último pasar descalza por riba do lume. Todo este sortilexio debía repetilo ela mesma e soa na noite de San Xoán e saltar tamén unha larada , no intre mesmo de acabar de saltar debía avisa-la para poder así berrar a meiga as palabras secretas ao Demo e que el xa faría o resto...........
Despedíronse non sin antes prometerlle a meiga que o seu amante sería o máis solícito , engadindo:

Será teu,eternamente teu.

martes, 10 de junio de 2008

Catarsis casual.


Había pasado un período difícil pero fue capaz de perdonar, de casi olvidar el mal trago, lo malo fue que por eso por "perdonar", se sentía culpable.
Apuntarse a aquellas clases de teatro no hubiese significado gran cosa en su vida pero significó:
A medida que las semanas pasaban mayor era su capacidad de concentración en los pequeños papeles.Aunque la expresión corporal fue lo que más difícil le pareció,soltarse fue como casi una explosión.Un día que ensayaban el Tartufo de Molière se introdujo tanto en su papel de Leonor que las felicitaciones fueron grandes aplausos.
Para su satisfacción personal un buen día el monitor de las clases la invitó a participar en un casting,un grupo de teatro amateur estaba buscando protagonista femenina.Decidida y tímida acudió y en menos de diez minutos el papel era suyo.La obra una adaptación de "Alves y Compañia" de Eça de Queirós.
En muy pocos días se aprendió el papel,le resultó fácil ya que jugaba con la ventaja de haber vivido muchas de las escenas aunque al revés. Su papel de Ludovina le venía tan a la medida que en los ensayos tanto el director como sus compañeros estaban maravillados con su talento y sensualidad.
El día del estreno no estaba excesivamente nerviosa pero la ansiedad la había acompañado toda la mañana.A las ocho en punto se levantó el telón y ahí estaba ella,en ropa interior,sentada en un sofá al lado de un hombre atractivo.Besos y caricias trasmitiendo verdadera pasión.Una puerta en el fondo del escenario es el hueco por dónde aparece un esposo que pasa de traicionado a ridículo en un segundo.
En ese momento nuestra actriz gira su cabeza a la fila tres asiento ocho,donde está sentado su marido que no hace mucho tiempo representó también de protagonista la misma escena en la vida real..............

jueves, 22 de mayo de 2008

El profesional.

HOMENAJE A OTROS PINTORES:




Después de cincuenta años de trabajo,Paco el pintor apodado "Murillo" va a colgar la brocha ,soltero y sin hijos se lo iba a pasar de -lo lindo-,o eso creía él.........
El sobrenombre le vino porque en lo años setenta por suscripción popular se construyó una capilla en el pueblo y él que no andaba económicamente muy boyante ,cambió la aportación por trabajo puro y duro.Pintó unos zócalos altos con motivos florales que ya hubiese querido para sí Aristóteles cuando dibujaba en su cuaderno.Decoró la parte izquierda del altar con unas geometrías doradas que le dan un toque más de misterio a lo que allí se guarda.
Aprendió el oficio por casualidad,tenía trece años al morir su padre,dos hermanas y una madre con una ridícula pensión.Dejó la escuela y comenzó gracias a un vecino a trabajar en un varadero,ayudaba a pintar el casco de los barcos y hacía de mozo de almacén.
Se le daba bien el dibujo y cuando su jefe lo descubrió, decidió quitarle partido, así Paco se convirtió en rotulista oficial.Tanto con trazo fino como con alzado,sus letras tenían un punto tan artístico como llamativo,mezclaba diferentes caracteres para así dar protagonismo al nombre en sí."La Poderosa","Carmiña","Nova Mera","Ártrabos" son nombres que todavía están en muchas barcas de su puño y pincel.
Al cerrar el pequeño astillero se hizo autónomo y creo su propia empresa,sus comienzos fueron como la vida misma ,llenos de dudas y casualidad.Recibía encargos para pintar fachadas,interiores y de vez en cuando algún rótulo que era en realidad lo que más le gustaba.Alquimia pura es lo que Paco hace con los colores,le piden una fachada amarilla y siempre será la fachada amarilla,la casa deja de ser una más para convertirse en única.No utiliza nunca los colores de catálogo si no que a base de pigmentos y jugar con las bases consigue hacer único cada color.
-Esta casa la pintó Murillo- aseguran con sólo mirarla los que conocen su trabajo.
Si una casa no es del todo bonita,él intenta que con el color pase desapercibida,la mira con el paisaje y acaba integrándola.Un precursor combatiente del feísmo.
A pesar de tantísimo trabajo como tenía era muy raro que ante un nuevo encargo dijese que no, su lista de espera es tan larga como la de la Seguridad Social.Trabajó él solo hasta hace dos años ,pero viendo que el ansiado descanso se acercaba y tenía tantos compromisos contrató dos aprendices.
-No busco pintores profesionales- le dijo a la funcionaria del servicio de colocación ,-yo lo que necesito son dos personas dispuestas a aprender un oficio.
Al día siguiente había cuatro hombres ante su puerta,al primero lo despachó en dos minutos de reloj,el incauto solo estaba interesado en que le firmase la asistencia,cosa que irritó más de la cuenta a Murillo y que no consiguió.El segundo se llamaba Rachid,un joven marroquí con grandes ilusiones,simpatizaron enseguida quedando para firmar el contrato al día siguiente.El tercero no llegó ni a verlo,el tipo tenía prisa y pocas ganas de ser aprendiz¨,El último resultó ser el sobrino de la cuñada de "Casa Lola" credenciales más que suficientes en un pueblo pequeño,así que también hubo acuerdo.
Tanto Rachid como Jonathan se quedaron de piedra el primer día de trabajo,lo primero que hizo fue cambiarles los nombres,al marroquí lo llamaba Hassan por el rey de su país y al de la tierra Xan como su abuelo.De poco valieron las protestas porque él argumentó su mala memoria para tales nombres y zanjó el asunto.En el fondo bien podría memorizar Rachid pero a lo de Jonathan se negaba.
Pasar de aprendiz a oficial requiere dedicación y constancia,cualidades compartidas por los dos y que dieron como fruto dos nuevos buenos profesionales.Los tres formaron un buen equipo en el que el oficio y la camaradería armonizaban estupendamente.
El maestro no cabía en si,iba a ser capaz de acabar todos los trabajos,pero cuanto más cerca estaba el mes de jubilarse más triste se sentía.
Qué harían después sus "chicos",es la disculpa para aceptar algún que otro encargo,ante las preguntas de familia y amigos por la jubilación se pone la máscara de las circunstancias.Por nada del mundo va a confesar que le gusta su trabajo,que le encanta enseñar,y lo peor de todo que les ha cogido tanto cariño.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Mi mes favorito...........


Hoy día 7 de mayo este blog cumple un año de existencia y el próximo jueves su autora cuarenta y dos..............
El lugar en el que vivo no se parece en nada al que fue hace unos años,como buen adolescente ha crecido y madurado para ser ahora especial.Vivo rodeada de "vecinas" que le dan un aspecto multicolor,de arco iris tras la lluvia.Hay que decir que alguna de ellas no es del todo genial pero ya se sabe,no sería un barrio si no.
Hedona es mi favorita,sólo se preocupa de sí misma y de ser feliz,cuando yo estoy aburrida la llamo y nos tomamos unos chupitos con pastas de almendra.Al llegar trae flores y un aroma a licor de naranja que se puede oler desde la ventana.
Afrodita vive en el ático de mi misma casa,es como yo la llamo una transformista muy divertida,necesita tomarse un ging-tonic y entonces es total,la pasión la domina y el amor la emborracha.
La pesada de Melancolía tiene la fea costumbre de visitarme con frecuencia, a veces hago que no estoy y no nos vemos.La conocí hace años y ya me resultó pelma pero a base de paciencia la voy aguantando.Lo que no sé es porqué le caigo tan bien.
Familia es la que habita al lado de mi puerta,es a la que le pido la sal y el azúcar cuando me faltan.
Sé que entre todas me están preparando una fiesta a la que podré invitar a quien yo quiera,desde aquí os invito a todos vosotros mis queridos compañeros y visitantes de mi rincón.
Estaremos todas menos Melancolía, tengo pensado decirle que nos veremos otro día.