lunes, 14 de abril de 2008

Decisiones primaverales.


Tener literalmente a aquel hombre a mis pies me produjo una sensación de lo más extraña.
Me senté en el sofá azul sólo para comprame unas sandalias,desnudé mis pies y de pronto YO dejé de existir.
El dependiente no me hablaba a mí, se dirigía únicamente a ellos; mientras los miraba susurró:
-un treinta y ocho,¿verdad?.
Como mis pies no hablan,fui yo la que dijo sí ,y mientras él iba en busca de posibles modelos me puse a observarlos. Mis dedos eran los de siempre, me detuve uno a uno por si hubiesen mutado por la noche y no observé diferencias. El dedo gordo seguía gordo,los de al lado como siempre juntos como percebes,el siguiente más largo y el pequeño seguía sin crecer.
Vi como las piernas del vendedor se acercaban a mí, una inmensa torre de cajas no dejaba verle la cara.Las posó en el suelo y comenzó el desfile de modelos de sandalias de tacón.
-Pie griego, dijo.
Mis pies no me obedecían y estaban encantados con tantas atenciones,el tobillo se inclinaba coqueto y las articulaciones se estiraban.El tacto de su mano acariciaba el empeine y los dedos se relajaban.
-Éstas trenzadas están hechas a al medida,el talón cubre la suela y el corte delantero deja libres y al aire los dedos-
Yo que a estas alturas no sabía si reír o gritar sólo pude pensar en qué habría desayunado aquella mañana para que mi capacidad de reacción fuese tan lenta....pero me gustaba y a mis pies más.
-Me aprietan, le dije- más que nada para incordiar.
-Relájate ,no son las sandalias,eres tú la que tensas los pies.Llevan todo el invierno encerrados,contraídos,necesitan volver en sí,pisar firme.
Sus palabras pronunciadas en un tono mecánico parecían tener doble sentido pero la razón me hacía desconfiar.Primero pensé en una cámara oculta pero lo descarté,después que aquel tío era fetichista y mis pies le gustaban,pero no,no,"meterle mano"a mis pies semanticamente no funcionaba.
Así que me decanté por la opción más sencilla,"Yo soy mis pies y ellos me orientan",que a fin de cuentas es un dicho oriental.
Me levanté y al ver en le espejo mis pies reflejados ,subidos por el talón desafiantes y tan firmemente pegados al suelo ,pensé que me iba a pasar todo el verano en sandalias....................................

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que no, que no fuiste tú la que pensó que pasarías todo el verano en sandalias, fueron tus pies quienes lo pensaron.
¡¡A saber lo que le habran contado a tus manos!!
Bicos e saúdiños ao de catorce.

Silvana dijo...

Primeiro Degás, un pintor perfecto, non me canso de visualizar os seus cadros.

Segundo, os teus pés parece que estiveron de coqueteo co dependiente, jajajja, gustosiños de tanta atención. Si é que teñen vida propia!!!!

Vou agora mismo a mercar unhas sandalias!!!!

Gustoume o texto, unha forma moi orixinal de relatar a aventura primaveral de mercar sandalias, jaja. Un saúdo.

São dijo...

Muito interessante este conjunto de um bom texto com um quadro de um excelente pintor como Degas.
Unha aperta!

Nuevo Ícaro dijo...

Bueno, si yo fuese a comprar unas sandalias no creo que tuviese esa atención, mis pies no son dignos de tantas atenciones pero bueno, habrá que intentarlo,a ver si hay suerte, aunque a ver si me toca una dependienta.

prometeo dijo...

Definitivamente he perdido la cabeza por tus pies... Impecable texto. Has conseguido dotar a tus pies de vida propia.
Genial amiga

Chousa da Alcandra dijo...

A semellanza dos das dedas cos percebes fíxome rir.
E o de "meterlle man" aos pes tamén!

Bicos para ti e un saúdo para os teus pes!

paideleo dijo...

Mui bo texto para reflexar o cariño que lle debemos aos pés.
Eu no verán tamén ando con sandalias.
A foto do arco do trono non é miña e tal como a roubei podes roubala ti.

Mar e Lúa dijo...

Sempre men sinto moi incómoda cando vou mercar sandalias, pero o mal rato non é para tanto. Quizáis os meus pés non estean acostumados a tantos halagos.

Pero bueno, sair á rúa cunhas sandalias de tacón nun día de calor compensa todos os posibles malos ratos. Por iso xa hai dúas semanas que comprei as miñas jajaja. Aínda non tiven ocasión de estrealas, pero xa che contarei a aventura.

Un bico!

Veca dijo...

Solo faltaba que el dependiente dejara también sus pies al descubierto y así el "coqueteo" habría sido completo!! Porque tus pies filtreaban, no? o por los menos estaban gustosos de tanta atención.....

Suso Lista dijo...

Moita xente consideraos a parte mais fea do corpo...e a mais cheirenta, je je

asbeirasdoarnego dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
asbeirasdoarnego dijo...

que xente esa que pensa que é a parte máis fea do corpo...

O Raposo dijo...

Estou sentindo un irrepremible desexo: non o de mercar sandalias, senon o de ser dependente na tenda onde as mercas ti.
Como dicían antigamente: " a sus pies, señora".

São dijo...

Vim desejar feliz fim de semana.

Rifo I de Zeuquirne dijo...

Boísimo texto e moi orixinal, encantoume.
Vou tratar de visualizar os meu pes do mesmo xeito, ¡ai, terei que mercar unhas sandalias!
¿ónde as mercaches ti? e polo dependente...
Apertas.

Pau dijo...

Que historia máis boa e que boa eleccion que fixestes ao final. As sandalias son fermosas

A Conxurada dijo...

Encantoume este texto, de verdade, diría que dos que che teño lido é un dos que máis me gusta.

São dijo...

Que te encontres bem!
Apertas.

O Profeta dijo...

Ler-te é um sublime processo da mais pura emoção...


Doce beijo

d´Agolada dijo...

Interesante historia, moi ben contada. A min o de ir mercar zapatos nunca me gustou moito pero bueno, con vendedores tan pelotas ou tan sinceros, merece a pena ir máis veces jeje. Disfruta das sandalias. un bico

un dress dijo...

comprei sandálias...

esse dia, bem, começou a chover!

mas gosto muitíssimo de pés e das

suas multifunções e sensibilidades.

muitO mesmO! :)






beijO

Mer dijo...

Degas es una de mis pintores preferidos.

Yo paso todo el verano en sandalias, lo malo de ello es que cuando llega octubre e irremediablemente tengo que ponerme zapatos, los primeros días me encuentro un poco extraña, con el pie encerrado, estoy incómoda, pero que me quiten lo bailao.

Besos.