lunes, 3 de diciembre de 2007

Obsesiones.



No imaginaba que después de quince años sin verlo, todavía tuviese una deuda pendiente con él.El azar volvió a unirlos en la misma ciudad en la que se habían conocido.

Él ahora vivía allí ,y ella tan solo a sesenta kilómetros ,uno paseaba por la calle y tuvo frío y la otra reconoció la puerta del café nada más entrar.

De espaldas a la barra y mirando a través de la ventana, recordaba lo que fue y lo que pudo haber sido cuando lo vio. Frente a ella estaba Pepe, mirándola como si no la viese,como si no creyera lo que veía. Los dos tan aturdidos que no articulaban las palabras que les ordenaba el cerebro. Superada la sorpresa y poniéndose al día de sus respectivas vidas acordaron tomarse la tarde para los dos.

Y se tomaron también la noche, Pepe desataba en ella todo el deseo dormido,aquel que creía ya superado.Al principio se dejó seducir pero poco a poco tomó las riendas,lentamente lo desnudó,besó su boca y su nuca-esa que tuvo de frente tantos años antes-la culpable de todo.Recorrió su espalda,acarició su pecho y dibujó su cuello;deslizaba sus dedos tan suavemente que Pepe se estremecía.La fantasía tantas veces imaginada la hacía protagonista,actriz principal en aquel escenario.De la nuca a los hombros,rectos y cuadrados en el pasado,menos atléticos ahora.!Qué obsesión tenía con aquella espalda!, la besó,la acarició despacito con sus manos,con su lengua rozaba sus lunares,circundaba sus cicatrices.Por fin tocó su sexo y como el deseo es proporcional al tiempo de espera,la intensidad de aquel calor ya quemaba,apoyó su mano en el pecho de él y lo arrojó sobre la cama.Se sentó en su vientre y deslizando lentamente las caderas hacia atrás lo hizo suyo,el ritmo alocado del comienzo dio lugar a un baile mucho más pausado que la condujo al orgasmo pendiente.

Apagado ya el fuego se acurrucó en la almohada despreciando el protector brazo que Pepe le ofrecía.La pereza dio paso a la angustia por huir, se levantó ,se lavó la cara y se vistió. Al salir,viéndolo todavía dormido sonrió pensando "deuda pagada".

26 comentarios:

Vanessa de Santiso dijo...

Estremece o teu relato. Nunca doe tanto o arrepentimento coma cando é daquelo que non se fixo. As débedas hai que pagalas sempre.

Silvana dijo...

Pedazo deuda, por favor que alguien cambie estas deudas por las del dinero.

Genial. Un saludo.

Silvana dijo...

EStou de garda esta semana, o comentei polo tema da violencia de xénero.

Silvana dijo...

Sí, do turno de oficio, ahí entra moita violencia de xénero.

Silvana dijo...

En moitas ocasións toca o agresor, facendo de tripas corazón, cunha coraza enorme, gruesa, e dura, que te axude a aislarte da parte persoal e humana, para poder facer ben o teu traballo.

Silvana dijo...

Non o é, para min polo menos non o é, e esta semana mínimo un por día. Moita xente pensa que é un traballo sinxelo e tal, é moi diferente a como se ve por fóra, polo menos para min.

Supoño que a medida que vaia tendo casos e casos, pois acabará por importarme tres pitos.

Suso Lista dijo...

Asignatura pendiente, e aprobada.

Chousa da Alcandra dijo...

Gustoume, pero vou ser o suficientemente capullo como para reseñar unha frase:
La pereza dio paso a la angustia por huir

C'est la vie

paideleo dijo...

Unha debeda ben curiosa.

Betty Branco Martins dijo...

Olá Vermelha






__________vim conhecer







este teu_____"espaço"




que convida a ficar-estar e







_______________voltar:))





se não te importares voltarei:))





beijO

APÁTRIDA dijo...

Si eu fora Pepe, sentiriame bastante mal. Non me gustaria cobrar unha deuda, que remata así. Agora que tamen penso, que o merecia por quedarse dormido e mostrar esa falta de sensibilidade.
Unha historia moi ben contada.
Unha aperta

Pau dijo...

Que bo foi eso da pereza dio paso a la angustía.
Hai un tipo de debedas como esta que si a cobras non estaras tranquilo porque podes quedar cun remordimiento ou con mais debeda todavía.E si non a cobras sempre che quedaran as gañas de habela cobrado.

Mar e Lúa dijo...

Las deudas siempre hay que saldarlas, y más si son como esta!
Seguro que la angustia fue desapareciendo a medida que se alejaba de él.
Lo importante es que la deuda está pagada!

Un relato muy bueno. Un saludo!

O Raposo dijo...

Bo relato e nesta vida as débedas débense pagar sempre.

A Conxurada dijo...

Si, as deudas hai que saldalas...pero non creando unhas novas.

Rifo I de Zeuquirne dijo...

Moi bo o relato, pero ¿porque marchar tan rápido? se cadra habíalle poder cobrar intereses jejeje.
Un saudiño.

rosa enriquez dijo...

Marchar así, sen máis... Pobre Pepe¡ Eu querería repetir e logo café e pitillo e risas e adiós, claro. Bicos.

un dress dijo...

assim pagar...lindo...


escreves muito bem!! :)





beijO

ivone dijo...

as mulheres de modigliani...

viu o filme?

bj e bom fim de semana

Betty Branco Martins dijo...

Olla


__________”deuda” é simpre una deuda. parece que se paga esta______la “deuda”



________________genial!!!


becitos cariño

Luis Miguel Armas Moreno dijo...

Siempre es un placer leerla, signorina.


A veces me pregunto qué ser maravilloso está detrás de estas palabras.

Le dejo un saludo y un beso a la distancia.

nomesploraria dijo...

Me han llamado la atención los cuadros, todos deliciosos.
El relato sugerente y sensual. El final, duro. Con ese síndrome de salir corriendo una vez apagada la pasión.
Te sigo leyendo.

alexandrecastro dijo...

um quadro de modigliani a ilustrar um "texto" que se lê em suspense até á última letra....
beijinho e claro parabéns pelo belissimo "conto".

Ex Traño dijo...

esta debeda mental conclue cunha culpa e fuxida real....
penso que as cousas pendientes moitas veces estan pendientes por algunha razón que só se descubre cando deixa de estar pendiente...
ese ultimo "deuda pagada", soa a menudo peso me acabo de quitar de encima
precioso texto, parabens e bicos

Zeltia dijo...

¿Quien no dejó alguna "asignatura pendiente" de ese tipo?

Nosotros dos nos vimos por primera vez 20 años exactos después, el objetivo era claro, aunque disimulado, y después de contarnos nuestra vida y reirnos con los recuerdos tiernitos de una relación de adolescentes... decidimos que la realidad nunca sería tan bonita como era en los sueños que habíamos tenido.
El regresó a casa con su mujer y los niños, y yo releí las cartas que me trajo en una cajita, las que yo había escrito con letra de instituto, donde estaban escondidos nombres, notas de examen, anécdotas felices... y me sentí bien.
No sé si fué una sana decisión madura o simplemente una cobardía.

O Profeta dijo...

Tu és uma ficcionista genial...ler-te é como estar no real da cena...


Doce beijo