
jueves, 27 de diciembre de 2007
Celia.

jueves, 13 de diciembre de 2007
Recordar en colores.

Todo empezó con un curioso percance casero, salió de casa con las zapatillas puestas y sin las llaves.
Ella misma se reía al contarlo:
-Daba risa verme,el bolso,el pañuelo a juego con la blusa y esas ridículas pantuflas nórdicas,lo de las llaves no sé, nunca me había pasado.
Su compañero se preocupó lo justo aquella vez, pero el día que llegó a casa y la encontró cenando a la hora del café, se le vino el mundo encima.Ella ante la petición de una explicación lógica,se echó a llorar como una niña.El diagnóstico médico fue fatídico y alentador a la vez,Alzheimer en el primer estadio.La prescripción unos medicamentos y clases de "apoyo".
Aprendieron un montón de trucos contra aquel intruso,un corcho clavado en la puerta recordaba coger las llaves antes de irse,postits de colores en las habitaciones,lo amarillo importante,lo rosa secundario,post amarillo en el armario,primero ropa interior,después falda o pantalón,la blusa,rosa al lado de los zapatos................
En resumen cosa que ya sabía pero que ha olvidado.Como después del uno viene el dos y no el tres,volvieron al neurólogo quién también se sorprendió por el rápido descenso.
Ya no recuerda nada, sólo a veces sonríe y tiene segundos de conexión,y aunque la cuidan,la miman y la quieren,los suyos maldicen tanto su enfermedad que han perdido la sonrisa,la esperanza,la ilusión.Penetrantes miradas de ella hacia su compañero parecen suplicar el fin,él por momentos no les hace caso pero a veces recuerda estos versos:
"Na riqueza e na pobreza,no melhor e no pior, até que a morte vos separe"
Perfeitamente.
Sempre cumpri o que assinei.
Por tanto estrangulei-a e fui-me embora.
Poema de M.Henrique Leiria,titulado "Casamento".
lunes, 3 de diciembre de 2007
Obsesiones.

No imaginaba que después de quince años sin verlo, todavía tuviese una deuda pendiente con él.El azar volvió a unirlos en la misma ciudad en la que se habían conocido.
Él ahora vivía allí ,y ella tan solo a sesenta kilómetros ,uno paseaba por la calle y tuvo frío y la otra reconoció la puerta del café nada más entrar.
De espaldas a la barra y mirando a través de la ventana, recordaba lo que fue y lo que pudo haber sido cuando lo vio. Frente a ella estaba Pepe, mirándola como si no la viese,como si no creyera lo que veía. Los dos tan aturdidos que no articulaban las palabras que les ordenaba el cerebro. Superada la sorpresa y poniéndose al día de sus respectivas vidas acordaron tomarse la tarde para los dos.
Y se tomaron también la noche, Pepe desataba en ella todo el deseo dormido,aquel que creía ya superado.Al principio se dejó seducir pero poco a poco tomó las riendas,lentamente lo desnudó,besó su boca y su nuca-esa que tuvo de frente tantos años antes-la culpable de todo.Recorrió su espalda,acarició su pecho y dibujó su cuello;deslizaba sus dedos tan suavemente que Pepe se estremecía.La fantasía tantas veces imaginada la hacía protagonista,actriz principal en aquel escenario.De la nuca a los hombros,rectos y cuadrados en el pasado,menos atléticos ahora.!Qué obsesión tenía con aquella espalda!, la besó,la acarició despacito con sus manos,con su lengua rozaba sus lunares,circundaba sus cicatrices.Por fin tocó su sexo y como el deseo es proporcional al tiempo de espera,la intensidad de aquel calor ya quemaba,apoyó su mano en el pecho de él y lo arrojó sobre la cama.Se sentó en su vientre y deslizando lentamente las caderas hacia atrás lo hizo suyo,el ritmo alocado del comienzo dio lugar a un baile mucho más pausado que la condujo al orgasmo pendiente.
Apagado ya el fuego se acurrucó en la almohada despreciando el protector brazo que Pepe le ofrecía.La pereza dio paso a la angustia por huir, se levantó ,se lavó la cara y se vistió. Al salir,viéndolo todavía dormido sonrió pensando "deuda pagada".